La democracia es
una forma de gobierno concebida siglos atrás, sin embargo, su aplicación y
visualización en la realidad, de la manera en la que fue pensada, ha sido un
objetivo aún no logrado por diversos factores sociales, políticos, económicos e
incluso culturales.
La democracia
trae consigo un concepto de representación, pues se hace imposible que en un pueblo compuesto por un gran número de
personas (millones en nuestro caso) pueda ejercer un gobierno en el que
participen todos directamente. Se habla entonces de la democracia
representativa, según la cual, dirigentes y gobernantes son elegidos por el
pueblo, quien estaría gobernando a través de sus representantes.
En el contexto
histórico colombiano, cabe señalar que con la Constitución de 1886 el concepto
de democracia, particularmente de representación, era bastante limitado, pues
el concepto imperante era el bipartidismo y no se concebía que existieran otros
tipos de partidos o movimientos políticos distintos al Liberal y al Conservador:
La Constitución de 1991 rompe ese esquema, reprochado a los cuatro vientos por
el pueblo.
Este acto
legislativo inicia una nueva fase del régimen electoral y de la participación
política en Colombia estableciendo una barrera, una umbral para la permanencia
de los partidos y movimientos políticos en la vida política del país, que para
las elecciones del 2006 correspondía al 2% de los votos emitidos válidamente en
el territorio nacional en elecciones de Cámara de Representantes o Senado. Decenas
de partidos políticos desaparecieron en dichas elecciones, al no lograr superar
el umbral establecido.
Ahora bien, es
claro que con el acto legislativo 01 de 2003 se superaron algunas malsanas
prácticas políticas que existían en nuestro país, no obstante, el acto
legislativo 01 de 2009 modifica el porcentaje del umbral que deben de alcanzar
los partidos y movimientos políticos para que continúen con su personería
jurídica, y por tanto puedan continuar participando políticamente; el umbral
electoral pasa entonces a ser el 3%.
Lo anterior,
visto superficialmente parecería no generar demasiados problemas, sin embargo,
ha sido motivo de fuertes controversias:¿representa el umbral un atentado
contra la democracia y la representación en Colombia? ¿Se desnaturaliza la
Constitución de 1991 con las nuevas condiciones?
Precisamente en
torno a esta temática, la Universidad La Gran Colombia seccional Armenia, el
Grupo de Investigación en Derecho Público y sus semilleros de Políticas
Públicas e Incertidumbre de la Democracia, proponen el ‘Primer conversatorio Derecho
y Democracia: Umbral, Democracia y Representación’, como una manera de llamar
la atención de los actores sociales hacia las problemáticas de coyuntura del
país.
Se pretende
contextualizar y dar a conocer las realidades del umbral, pues poco se conoce
de fondo, lo cual supone un retroceso a la hora de tener una visión completa
del escenario político colombiano que permita emitir un juicio de valor
coherente y consiste, tal como debe de darse en los estudiantes que se están
formando para la excelencia y todo ciudadano comprometido con el rumbo de lo
público.
Grupo de Investigación en Derecho Público UGCA
Semilleros de Investigación:
Políticas Públicas
Incertidumbre de la Democracia

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